Trumbo y la lista negra

Acabo de terminar de ver esta película, Trumbo y la lista negra. Estaba medio dormida en el Iplus, y la he visto justo en su momento. Vivo en Sevilla, donde todavía estamos un poco desorientados con las elecciones andaluzas. Aunque teniendo en cuenta que vivimos en un aldea global, donde todo el mundo tiene la sensibilidad a flor de piel, no está la cosa tan desesperada.

Dalton Trumbo y la lista negra de Hollywood

Pues verán ustedes, entrando en materia… Dalton Trumbo fue el guionista mejor pagado de Hollywood. El hombre era un prodigio juntando letras. En Estados Unidos, allá por los años 40, muchas personas se afiliaron al partido comunista. Y es que Rusia fue aliada en la Segunda Guerra Mundial de USA, y todavía quedaba lejos la dichosa “Guerra Fría”. También hemos de recordar que los años 30 fueron muy difíciles de sobrellevar para los que tuvieron que lidiar con el contexto.

Dalton Trumbo, como cualquier otro mortal de su época, se afilió al partido político que le dió la gana. Hasta ahí todo normal. Luchó por la igualdad de las clases, sin dejar de ser patriota en ningún momento. Pero por razones azarosas, se tropezó con los salvapatrias de moda. Y empezó la caza de brujas, de la Comisión de Actividades Antiamericanas. Todo esto es un resumen mío lleno de licencias literarias, que les invitó a cotejar con la wikipedia, o con lo que quieran.

La historia en sí es espeluznante. La película es muy entretenida. Van a ver con distintos ojos a John Wayne y a Kirk Douglas. No les digo más porque merece mucho la pena pasar la tarde con el Hollywood dorado.

Cazas de brujas y listas negras

Trumbo era un tipo genial. Sensato, inteligente y tenaz en su libertad de expresión. Como cualquier americano censado, tenía el derecho a pensar lo que le diera la gana. Y después de ver la película, espero que todos nosotros podamos vivir sin tener que escondernos por pensar cómo queramos. Acertada o equivocadamente. Y esto me lleva a mi contexto actual.

Las elecciones andaluzas han sido una catarsis. Desde mi personalisimo punto de vista, democráticamente necesaria. Y es que democracia es el acto de consensuar posturas con alguien con el que sé de antemano, que estoy en total desacuerdo. Porque si estuviéramos de acuerdo, no existirían diferentes opciones políticas.

Los políticos que han sido elegidos democráticamente deben ir a negociar con eso grabado a fuego. Todos han sido elegidos en las urnas, todos están en desacuerdo, y todos tienen que entenderse. Y deben saber, que tendrán que renunciar a posturas en aras de un bien común. Porque el interés del colectivo siempre es superior que el interés individual cuando hablamos de la cosa pública.

Y yo les diría que en la esfera privada casi que también. Básicamente como todos, que en nuestros puestos de trabajo nos pasamos la vida conciliando posturas, con seres extraños, con visiones distintas del mismo tema, y con los que tenemos que entendernos. Incluido el jefe.

Trumbo y la lista negra
lista negra

Libertad de expresión como un derecho garantizado

Me horroriza pensar que igual entramos en esos momentos de la historia de cierto oscurantismo. Dominado por un pensamiento único, lleno de victimismo, amenaza y traición. Donde nos vayamos a mirar unos a otros con recelo, simplemente porque desconfiemos de su posible opción política.

Macron dice que estamos en una etapa de la historia llena de similitudes a los años 30. Y este retorno a los años 30 parece una cantinela que no para de cesar entre periodistas e historiadores. Los años 30 fueron los de la crisis del 29, las destrucciones de las democracias, el ascenso de Hitler al poder. En fín un panorama encantador.

Algo podremos hacer desde nuestra pequeña parcela de vida. Yo empezaría por no meter en listas negras a nuestros vecinos y compañeros de trabajo. No lo haría por ningún motivo, pero me resulta repugnante hacerlo porque su manera de pensar es diferente de la mía.

Que triste sería mi mundo y que pequeña mi parcela, sin contrastar lo que pienso. No sé si lo saben, pero lo maravilloso de tener una opinión, es que siempre pueden cambiarla, incluso continuamente. Puede llegar a ser muy constructivo y esclarecedor. Hay que gente que lo llama pensamiento crítico. Qué cosas. Lo contrario a esta opción, creo que se llama dogmatismo, o directamente lavado de coco. He oído que esto pasa en Cataluña, y en los testigos de Jehová, pero no me hagan mucho caso… En fín que… hasta luego Maricarmen!!!

Soy María Murciano Calderón.  Pertenezco al Colegio de Abogados de Sevilla.

Mi nº es el 14.266 y tengo despacho propio junto con otros compañer@s  en la Avenida de Luis Montoto 88 7ºB Sevilla. Contáctame por teléfono 954092470 o  e-mail: abogadadigital@gmail.com estamos dispuestos para resolver cualquier problema jurídico que tengas.

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

About AbogadaDigital

Espacio creado por una jurista con una visión no convencional del mundo del Derecho

Category

Actualidad Jurídica

Tags

, , ,