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Qué es el acoso sexual dentro de una empresa

Definición del acoso sexual en el trabajo

El acoso sexual puede definirse como realizar ciertas insinuaciones sexuales, solicitud de favores sexuales u otros contactos verbales o físicos de naturaleza sexual no deseados ni queridos que crean un ambiente hostil u ofensivo.

Es cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo. (Art. 7.1 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres).

En realidad este tipo de situaciones de acoso ha sido uno de los problemas que tradicionalmente las mujeres han tenido que afrontar solas en el entorno laboral, a pesar de suponer la vulneración de varios derechos fundamentales como son:

  • el derecho a la libertad sexual,
  • a la dignidad, a la intimidad, a la no discriminación,
  • a la salud y la seguridad en el trabajo.

Por todo ello, podemos decir que el acoso sexual se inscribe en tres grandes ejes: la violencia contra las mujeres, un entorno laboral sexista y un marco de abuso de poder.

Aunque la mayoría de los casos de acoso no implican violencia física; sí ocasionan daño psicológico a la víctima. Y es que la situación de tensión emocional y ansiedad prolongada en el tiempo, salpicadas con amenazas sobre el trabajo, hacen que la víctima vaya sucumbiendo psicológicamente.

Cómo se produce el acoso sexual en un entorno profesional

El acoso sexual puede producirse entre personas de igual o distinto nivel jerárquico, tengan o no una relación de dependencia dentro de la estructura orgánica de la empresa.

Es decir, puede producirse de una persona de nivel jerárquico superior a una persona subordinada, entre personas del mismo nivel jerárquico, provenir de una persona usuaria, e incluso y aunque sea más infrecuente,  de una persona en un puesto de subordinación a una persona en un puesto jerárquicamente superior.

Para saber si existe una situación de acoso sexual existe un criterio establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su Convenio 111 y la Recomendación de las Comunidades Europeas 92/131, de 27 de noviembre de 1991, donde se determina que se tiene que dar:

Un comportamiento de carácter sexual, siendo indeseado, irrazonable y ofensiva para la persona objeto del acoso sexual. Esta situación crea un entorno laboral intimidatorio, hostil y humillante para la persona que es objeto de ella.

A la hora de diferenciarlo del acoso moral o mobbing es importante resaltar que en el acoso sexual hay una intencionalidad de índole sexual por parte de la persona acosadora. Si bien es cierto que en situaciones de mobbing pueden llegar a utilizarse conductas de carácter sexual para hostigar a la víctima; la finalidad del mobbing siempre es deshacerse de la víctima, excluirla de la organización; pero no buscar obtener una satisfacción de carácter sexual.

En el marco del acoso laboral distinguimos el acoso sexual como un tipo de acoso definido por la naturaleza sexual de sus comportamientos, aunque no necesariamente debe buscar la obtención de favores sexuales (lo que tradicionalmente se ha llamado el “chantaje sexual”) sino que se ha abierto el concepto también al acoso sexual ambiental. 

En cualquier caso, el acoso sexual es una forma de ejercer la violencia sobre otra persona, el abuso de poder mediante conductas sexuales diferenciadas.

Cómo actuar frente al acoso sexual desde el derecho penal en España

Pero para que se perfeccione el delito de acoso sexual han de concurrir obligatoriamente los siguientes requisitos:

  • La solicitud, requerimiento o pedido de favores de naturaleza sexual de una persona a otra dentro del mismo medio laboral, docente o de prestación de servicios. Es indiferente que la solicitud sea atendida por la víctima.
  • Que esta solicitud ponga a la víctima en una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante. Es decir, se exige un resultado, aunque sea indirecto.
  • La solicitud se ha de producir en un entorno laboral, docente o de prestación de servicios dentro de una relación habitual o continuada entre el autor y la víctima. Asimismo, o se exige el prevalimiento o la jerarquización entre los sujetos.
  • El acosador tiene que actuar con dolo, no existe el acoso sexual imprudente. Es decir, el autor del delito tiene que actuar con conciencia y voluntad en su comportamiento y ser consciente de la posición incómoda que provoca en la víctima.
Sexting definición delito España viralización de contenido íntimo

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En la sociedad en la que vivimos con la omnipresencia de los dispositivos móviles algo ha cambiado en nuestra forma de actuar, en todos los ámbitos de nuestra vida. Por tanto, las consecuencias legales deben adecuarse a estos nuevos hábitos.

¿Quiéres saber qué es el sexting exactamente, cuál es su definición y que consecuencias jurídicas o legales tendría esta práctica no consentida? Sigue leyendo…

Definición de sexting qué es el sexteo en qué consiste esta conducta

Pues después de leer mucho he escogido como definición de sexting “el envío de mensajes (fotos o videos) de contenido sexual protagonizados por el emisor del mensaje y que se manda a través de Internet por webcam o de teléfono móvil”. Es decir, alguien que manda una foto sugerente a su pareja, o a otra persona con la que le gustaría mantener una relación,  normalmente son fotos y videos de desnudos o semidesnudos, con propuestas sugerentes o insinuantes, y que tienen como finalidad despertar en el receptor deseo o atracción sexual.

Estos mensajes conforman en “sexting” o “sexteo” y están a la orden del día. Son mensajes que los envía una persona voluntariamente a otra, basándose en una relación de “confianza”, como parte de un juego o cortejo que en muchas ocasiones se torna en pesadilla.

Los potenciales conflictos que en la práctica encierra en “sexting”, sitúa al emisor en una situación de riesgo grave frente a sus derechos a la intimidad y a la propia imagen, en cuanto a que los mensajes enviados pueden ser reenviados y reproducidos de forma indiscriminada por el receptor en caso de problemas entre ellos o una vez concluida la relación.

Consecuencias jurídicas y legales en caso de difusión de sexting ajeno sin consentimiento del protagonista

La valoración jurídica que merece la difusión de sexting ajeno sin consentimiento del protagonista es algo compleja. Los derechos fundamentales que quedan lesionados son el honor, la intimidad y la propia imagen que están consagrados en el artículo 18.1 de la Constitución española.

El derecho a la intimidad, cómo objeto de lesión por parte de terceros está claro; la vida sexual de la persona queda incluida, tanto su esfera física, como la psicológica o sentimental dentro de la intimidad de una persona. Por tanto, quiénes difundan imágenes de una persona de contenido sexual sin consentimiento, está injeriendo en la intimidad de un tercero.

En cuanto al derecho a la propia imágen, la realización de sexting también se consideraría contraria a este derecho. La difusión no consentida de contenido íntimo, impide que la persona protagonista de las fotos o videos no tenga un efectivo control, sobre la utilización pública de sus rasgos físicos. La utilización del sexting le da a terceros ajenos cierto control para decidir cómo hacer uso de este contenido.

En consecuencia, podemos señalar como ilícitas algunas conductas relacionadas con esta práctica:

  • Utilización de aparatos de escucha o grabación, webcam, registro, reproducción, o divulgación de aspectos de la vida íntima de las personsas.
  • Revelación de secretos profesionales.
  • Divulgación de aspectos de la vida privada que afectan a la reputación de la persona. Así como de expresiones de difamación.

En cualquier caso, si hay algo que está claro, es que la imágen de una persona es un auténtico dato personal, y que la difusión de sexting ajeno sin consentimiento, en determinados ficheros informáticos, páginas web o portales colaborativos infringe el derecho a la protección de datos personales y puede ser castigado conforme a la normativa de protección de datos.

Características del sexting que le confieren un perfil específico

El sexting comprende una serie de características o peculiaridades que le confieren un contenido muy específico y que lo diferencia de otras prácticas:

1.- Voluntariedad: El protagonista del video o foto produce el contenido de forma voluntaria y sin coacción, y en muchos casos también sin sugestión por parte de la persona que recibe el mensaje.

2.- Utilización de medios tecnológicos. El sexting no sería posible sin la utilización de teléfonos móviles o webcam, que facilitan la capatación de imágenes y su posterior envío.

3.- Caracter sexual o erótico de los contenidos.- Este es el objeto que persigue el sexting, con el envío de mensajes de contenido sexual o pornográfico. Son contenidos conectados con la propia imágen de la persona y su esfera personal e íntima.

4.- Naturaleza privada y casera del contenido o material enviado. Frente al carácter profesional de otros materiales sugerentes o provocativos, abiertamente pornográfico, el sexting se caracteriza por su naturaleza casera. Es grabado y difundido al margen de cualquier industria.

Sexting definición delito España viralización de contenido íntimo
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El sexting y las consecuencias que existen con la pornografía infantil delimitaciones y problemas jurídicos de los menores de edad

La realidad, es que el sexting es una práctica extendida entre los menores de edad. En España existe un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación  señalaba que un 4 % de los menores entre 10 y 16 años se han hecho fotos o vídeos “en una postura sexy (no necesariamente desnudos ni eróticas)” usando el móvil, mientras que un 8,1 % declaraba haber recibido ese tipo de imágenes de conocidos. La cifra de adolescentes que ha interactuado con este tipo de conductas asciende a un 15%.”

¿Qué relación tiene la pornografía infantil con este tipo de conductas? ¿Si un chico de 19 años, que ya es mayor de edad, viraliza una imagen de un menor de 15 años, desnudo o semidesnudo, está cometiendo un delito de pornografía infantil? ¿Qué consecuencias jurídicas tendrían estas conductas para un chico tan joven sin apenas conocimiento del ordenamiento jurídico?

Está claro que las nuevas tecnologías digitales de captación de la imágen y comunicación están propiciando la aparición de nuevas formas de relación, particularmente entre los menores de edad, las consecuencias de este tipo de hábitos es lo que debe quedar establecido para no lesionar derechos ajenos.

Destacar que aunque desde el punto civil está definido, que la difusión no consentida del sexting ajeno resulta ilícito, y que dicha intromisión y conducta lesiona gravemente la intimidad, honor y propia imagen, así como también parace lesionado el derecho a la protección de datos personales, la redacción actual del Código Penal no permite sancionar penalmente el envío de sexting ajeno, salvo con una interpretación muy forzada del delito de injurias, que en mi opinión no parece muy adecuada.

Desde luego, lo que si me parece muy adecuado, es una revisión del sistema penal vigente. No parece razonable cargar el peso del déficit del legislador (que es mucho) en la interpretacción de jueces y magistrados, brillantes, en la inmensa mayoría de las ocasiones, pero con herramientas jurídicas defectuosas y obsoletas.

La manada no fueron 5, fueron todos los que visionaron y participaron del tremendo contenido viralizado en un grupo de 21 criaturitas. ¿Ninguno fue a la Policía con este material? ¿Cuántos le dieron al botón de reenviar para que la manada fuera creciando? ¿Queremos una sociedad encendida y radicalizada gritando contra jueces y magistrados o un consenso social donde determinadas conductas no tengan cabida y estén debidamente recogidas en el Código Penal?

Yo no pertenezco a ninguna manada, soy un ser humano y por tanto, parte integrante de la “sociedad”, entiendo que “civilizada”. Si alguien cree ser parte de una “manada“, igual donde debería estar es; en un “zoológico” o “reserva natural protegida” con otros “animalitos de su especie” (o calaña).

Soy María Murciano Calderón, pertenezco al Colegio de Abogados de Sevilla mi nº es el 14.266 y tengo despacho propio junto con otros compañer@s  en la Avenida de Luis Montoto 88 7ºB Sevilla.