Prohibición para entrar con comida en el cine

Prohibición para entrar con comida en el cine

 

Me pueden prohibir entrar con comida en el cine en España

Prohibición para entrar con comida en el cine

Con esta nueva entrada, uno dos de mis grandes pasiones; Derecho y cine. Creo que en el mundo jurista, esto se da muchísimo. Tengo multitud de colegas cinéfilos, y montones de películas sobre la abogacía.

También conozco muchas personas que detestan el ruido de palomitas y otras golosinas mientras dura la proyección, pero hay otras que no disfrutan de la película, si no van cargados hasta los dientes de chucherías.

Pero ¿me puedo llevar mi arsenal de golosinas al cine desde casa? En algunas salas se prohíbe el acceso a sus instalaciones si se trae comida ajena al establecimiento, pero, ¿es legal prohibir la entrada al cine por este motivo?

Pues desde mi ventanita digital me enorgullece comunicarles; que aunque es una práctica extendida, prohibir entrar al cine con comida no es legal.

Prohibición para entrar con comida en el cine Cómo se justifican de los cines y porqué se equivocan

Porque si hay un precio desorbitado en este capitalismo salvaje, es el precio de refrescos, palomitas, y resto de golosinas en un cine.

¿ Y cómo lo hacen los cines para dar por buena esta prohibición?  Pues se escudan en virtud del Decreto 86/2013. Alegan que dado que su actividad económica ahora es también la de “Servicios especiales de restaurante, cafetería y café-bar” (epígrafe 674.6 IAE), el traerte la comida de casa está vulnerando su esfera de derechos.

Así que en base a esta ingeniería legal, se amparan para prohibir la entrada de alimentos y/o bebidas no adquiridas en su local.

Pero vayamos por partes, ¿qué norma es el Decreto 86/2013? ¿Por qué yo persona de la calle normalísima me aterro ante ver este tipo de señales que no entiendo?

Exacto, no nos amontonemos, con una búsqueda rápida por Internet, detectamos que esta norma sirve para regular las actividades clasificadas y espectáculos públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias. Es decir, es un reglamento (ni siquiera ley) de las Islas Canarias. Y lo pretenden aplicar a todos los locales de España. Primera cosita muy fea en todo esto, señores de los cines.

La justificación de que su actividad ahora es la de servicios de BAR, también, amparándose en una ley canaria, suena de momento raro. Y es que no hay que olvidar que se va al cine a ver películas, aunque existan cinéfilos de carácter glotón. Pero es que además se están infringiendo leyes de carácter nacional, como la Ley de Consumidores y Usuarios. Concretamente, los artículos 82 y siguientes, que dicen:

Artículo 82. «Se considerarán cláusulas abusivas todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.

2. El hecho de que ciertos elementos de una cláusula o que una cláusula aislada se hayan negociado individualmente no excluirá la aplicación de las normas sobre cláusulas abusivas al resto del contrato. El empresario que afirme que una determinada cláusula ha sido negociada individualmente, asumirá la carga de la prueba.

3. El carácter abusivo de una cláusula se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes o servicios objeto del contrato y considerando todas las circunstancias concurrentes en el momento de su celebración, así como todas las demás cláusulas del contrato o de otro del que éste dependa.

Cómo me afecta la ley de consumidores y usuarios cuando voy al cine

En primer lugar, debemos tener muy clarito, que observando la naturaleza del contrato cuando se adquiere una entrada de cine, no hemos adquirido nada  para CONSUMIR ALIMENTOS, por lo cual, no puede ser su actividad principal, aún cuando quieran encuadrar ahí su actividad económica.

En este sentido son varias las denuncias y sanciones que se han puesto y que la Conferencia Sectorial de Consumo, un órgano de coordinación y colaboración entre la Administración del Estado y las Comunidades Autónomas, que también se ha pronunciado en diversas ocasiones sobre estas prácticas. Concretamente, en dos consultas en 1998 y 2000. En esta última, se menciona que “Las cláusulas en la que se impone al consumidor limitaciones en orden a la adquisición de los productos sin fundarse en circunstancias objetivas debe ser considerada abusiva“.

También encontramos referencias argumentando sobre su ilegalidad como el Informe del Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, de 2016, o la Sentencia núm. 82/2001 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha, confirmando en ambos casos la ilegalidad de esta prohibición de entrada a los cines.

Concretamente el Informe culmina diciendo que “Se considera que la práctica consistente en prohibir la introducción de comidas y bebidas adquiridas en el exterior de la sala de cine, estando permitido el consumo de esos mismos productos cuando son adquiridos en su interior, es ilegal y tiene carácter abusivo de conformidad con lo dispuesto en los artículos 82, 86.7 y 89.4 del TRLGDCU” (Texto Refundido de la Ley General de Consumidores y Usuarios.)

Si el cine permite el consumo de alimentos y bebidas en sus instalaciones, “es abusivo que no permitan que procedan del exterior, dado que su actividad principal no es la venta de estos productos, sino la exhibición cinematográfica”. Así lo explicaba FACUA, que ha denunciado a diversas salas de cine por no permitir el acceso con comida y bebida de fuera a varias personas. “La medida de no permitir alimentos solo tiene sentido en el caso de un bar o un restaurante, por ejemplo, pues su actividad primordial sí es la venta de alimentos y bebidas”, volvían a recordar a principios de este año.

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Qué puedo hacer si me echan del cine por llevar comida

Prohibición para entrar con comida en el cine ¿Y si me echan de un cine por llevar comida? Pues lo principal es recordar que impedir que un usuario entre con su propia comida o bebida a un restaurante es una limitación del derecho de admisión razonable, pero que hacerlo en un cine tiene “tan poca base legal” como no permitirle acceder con un abrigo. Es una práctica abusiva y si causa perjuicio a los consumidores

Parece que la justicia está, al fin, tomando cartas en el asunto. El pasado mes de octubre, multaron a unas salas de cine por este asunto, y es bueno que tengamos conocimiento de cuáles son nuestros derechos. Incluidos, los derechos a comer chucherías en el cine, sin que abusen de nuestras carteras.

Ahora lo único pido es un poquito de orden al abrir las bolsas de patatas fritas, engullir palomitas, y no dar sorbos ruidosos a las pajitas de coca cola….

Buen fin de semana cinéfilo a todos. Si sois de Sevilla, podéis disfrutar de nuestro Festival de Cine Europeo estos días.

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