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Silencio administrativo libro recomendado

La pobreza en el laberinto burocrático

Sara Mesa

Nuevos Cuadernos Anagrama

Silencio Administrativo de Sara Mesa

Este título tan aparentemente jurídico, encierra un escrito desgarrador. Un texto que se te engancha de las entrañas, y que hace que tu visión de la realidad administrativa adquiera ciertos niveles de humanidad. Un título; amigo jurista, muy de la antigua 30/92, esa que te estudiaste de mala gana en tercero de carrera, porque era pregunta segura en el examen.

Pues ese silencio administrativo helador para el ciudadano y que concede cierto alivio al sufrido funcionario; adquiere tintes terroríficos en este libro. Si tienes sangre en las venas, además de un título de derecho, no puedes dejar de leerlo. Son unas 100 páginas tan adictivas como excesivamente embriagadoras.

La pobreza extrema en tiempos de pandemia

Cuántas veces hemos leído en los preámbulos normativos; “ nace con la intención de erradicar la pobreza, gran fuente de exclusión social“…cuántas…

Pues esta pobreza extrema tiene nombres, apellidos y DNI, vive en el suelo de la entidad bancaria de tu barrio, entre cartones cuando hace frío, y lleva todas sus pertenencias a cuestas.

Probablemente tiene hijos, y padres, a los que no quiere contagiar de sus incontables desgracias. Si lo ves sin mascarilla, recuerda que lo que para ti es una EPI, a ratos molesta, a ratos decorativa, para otras personas es un gasto angustioso mas. Tampoco podrá ponerse histérico si no le llaman del centro de salud, porque o bien no tiene móvil, o si lo tienen sólo pueden usarlos en Wifis Públicas. Pagar una compañía de telefonía móvil es imposible, cuando sólo cuento con el bono para comida que me dan los Servicios Sociales Comunitarios de mi municipio.

Y en este contexto, voy a que la Administración se ocupe de mi situación. Hemos oído que el Estado concede un Ingreso Mínimo Vital, para complementar a las Rentas Mínimas de Inserción de las Comunidades Autónomas, así como a todas las demás prestaciones.

Españolitos de a pie; que ya podemos dormir tranquilos, que esa gente estará en la calle porque quiere, tendrán enfermedades mentales, que hacen que no puedan estar en los albergues…Y oye, yo ya pago mis impuestos, y mira que bien que el Estado está trabajando para que todo el mundo tenga algo.

Hasta cierto punto es verdad, pero…aquí es donde les invito a que empiecen mi lectura recomendada. Que buena eres Sara Mesa, y cómo no te he conocido antes. Me he hecho con un arsenal de letras tuyo.

Algunas reflexiones después de su lectura

Vivimos en una sociedad infantilizada, preferimos ignorar noticias como esta. Es mucho mejor estar indignados por crueldades cometidas por la Corona Inglesa con el hijo pequeño de Lady Di, que Dios la tenga en su gloria.

Trasladar la responsabilidad de cualquier injusticia a corporaciones inalcanzables es psicológicamente mucho mas llevadero. Y lo entiendo, y lo hago, y lo necesito para sobrevivir; pero hay veces que te tropiezas con libros como este, y se te cae el alma al suelo.

Y doy gracias porque así sea, y pienso; “si es que tiene que haber otra manera de hacer las cosas”… Mas cercana y con más alma, lo de más humana ya empieza a cabrearme mucho, porque yo desde luego no me ubico en esta humanidad que se avergüenza de las necesidades de sus vecinos, que no empatiza con el dolor ajeno.

Hoy he visto en la puerta del súper a una chica charlando con una señora que pedía, atendiendo a sus necesidades, y me he reconciliado con las partes mas oscuras que llevamos todos a cuestas…

“Los que dejaron de intentar no recuerdan que siempre pueden empezar de nuevo”… Anónimo de Internet.