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Qué son los riders dentro del mundo laboral

➡️ Definición de riders dentro de las nuevas relaciones laborales

El mundo actual que vivimos lo protagonizan los cambios sociales. La explosión del uso de las nuevas tecnologías ha revolucionado la manera de relacionarnos con el ambiente. Hace unos años, cuando las personas querían pedir comida a domicilio, debían llamar al restaurante, asegurarse que servían comida a domicilio para poder pedir.

Una lista muy acotada de restaurantes eran los que ofrecían este servicio, pues debían de tener en plantilla a trabajadores que se encargaran de llevar los pedidos. Además, en el restaurante debían de estar pendientes de este servicio, contestando al teléfono, apuntando pedidos, ordenándolos, Y por supuesto, no hay duda, de que la relación entre el restaurante contrataba a este trabajador que se encargaba de los pedidos a domicilio, al igual que a los demás trabajadores del
local.
Sin embargo, con el surgimiento de las plataformas de economía colaborativa, transforman totalmente el servicio a domicilio, naciendo la figura del rider. Podemos definir al rider como al repartidor que ofrece sus servicios a la plataforma colaborativa, repartiendo los pedidos que esta le encomienda, de un tercer sujeto, los restaurantes.

Supongo que todos tenemos en mente la bicicleta de Glovo, con nuestro pedido a cuestas, llegando a la situación de hoy en día, en la cual la mayoría de los locales se ofertan por estas plataformas. Esto supone un incremento del número de riders, pudiéndose hablar ya de unas notas características de los mismos.

➡️ Requisitos y características para trabajar de rider

Los requisitos que se necesitan para ser un rider son;

  • Tener un vehículo propio, que en la práctica normalmente es una motocicleta o una bicicleta.
  • Además de un teléfono móvil que tenga conexión a internet
  • y que el repartidor/a esté dado de alta como autónomo.

Será necesario que el futuro rider realice una entrevista (que suele ser en grupo) con la empresa donde le explican el funcionamiento y la dinámica que ha de seguir. Por último, en un día o dos, lo que tarde el futuro repartidor en darse de alta como autónomo, ya puede empezar a trabajar.


Sólo reciben por parte de la empresa una caja para poder repartir y un soporte para el teléfono móvil. El vehículo es aportado por el repartidor. Este material proporcionado está sujeto a una fianza, que oscila entre los 60 euros y 100. También les entregan a los repartidores un nombre de usuario de la plataforma para que puedan conectarse a la aplicación.

➡️ Condiciones laborales de los rider en España

La mayoría de los repartidores trabajan entre unas veinte y treinta horas a la semana, con una remuneración de entre ocho y diez euros, pudiendo llegar a quince euros, si la demanda y el número de pedidos es alto. La técnica para asignar los pedidos es muy parecida a la del sector del taxi. El rider no está obligado a tener disponibilidad un tiempo mínimo, él se muestra activo en la app con su usuario cuando empieza su jornada y está listo para recibir pedidos. Este repartidor desconectarse de la aplicación cuando deje de estarlo y quiera acabar su jornada. Como es lógico, cuanto mayor número de horas trabajadas, mayor será la remuneración.

La dinámica y la precariedad de este tipo situaciones laborales se ve muy bien en la película “Sorry We Missed You”, que como todas las de Ken Loach, recomiendo encarecidamente. El abuso que se da en este tipo de situaciones se observa en la sentencia 213/2018 del Juzgado de lo Social número 11 de Barcelona, donde se juzga la situación de la empres Take Eat Easy, donde el juzgado falló a favor de los repartidores que, tras el cierre de la empresa, cuando solicitaron una indemnización por despido.

Y es que el ponente de la sentencia aclara que: “hay que entender el trabajo bajo el poder de dirección y
disciplinario de otra persona. Trabajar dentro del círculo orgánico, rector y disciplinario de un empleador o empresario que “como indicios o manifestaciones de la dependencia se considera el hecho de trabajar en locales del empleador, el sometimiento a una jornada, y horarios regulares, la sujeción estricta a órdenes e instrucciones del empleador, así como a su control y vigilancia, etc.”

Por tanto, podemos decir que los riders tienen las características del trabajador por cuenta ajena del artículo 1 del Estatuto de los Trabajadores. Realizan el trabajo de forma personal y voluntaria ejecuta su trabajo de forma directa,nincluso pudiendo los clientes realizar una valoración posterior a la prestación que le ha dado
el repartidor. Por tanto, podemos hablar del carácter personalísimo de los riders de estas compañías. Además debe presentarse a entrevistas realizadas por la empresa en las que le enseñan y fomentan el funcionamiento de la empresa, donde la compañía decide si lo contratan o no.

Falsos autónomos y precariedad laboral para los repartidores de comida a domicilio

Desde mi personalísimo punto de vista creo que estamos ante una situación de precariedad laboral sin precedentes. Observo la tan extendida figura del falso autónomo, que yo misma padecí en mis años jóvenes, ansiosa por tener experiencia laboral. Desconozco en papel de los sindicatos a la hora de defender a estos nuevos trabajadores de las plataformas de economía colaborativas, pero si alguno de ellos me lee (cosa que dudo) espero que no flaqueen ni un poco a la hora de defender sus derechos (así de entrada se me ocurre a cobrar vacaciones, si se rompen un pie pedaleando tener su accidente laboral y baja pagada, su finiquito y paro). No sé cuando dejé de vivir en un pseudo Estado de Bienestar y me desperté en mitad de la Edad Media. Pero no pienso quedarme quieta, aviso a navegantes…

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Normativa relacionada con el Covid-19 en España

Régimen jurídico sobre el Covid 19 en España y en Andalucía

Obligatoriedad del uso de mascarillas es España Sentencia del Tribunal Constitucional

Después de un intenso debate, sobre la invasión a nuestra esfera personal y cierta violación de derechos en cuanto a la autonomía del paciente, tenemos en nuestro poder, amigos juristas la recientísima sentencia de la Sala contencioso-administrativa del Tribunal Supremo de 20 de noviembre de 2020 (rec. 140/2020), ponente, Celsa Pico Lorenzo, donde se establecen los criterios constitucionales y legales que encuadran las actuaciones del poder público en la pandemia, cuando se trata de la medida de uso obligatorio de las mascarillas.

En la demanda planteada por la parte, se entendían que existía; vulneración de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución : Derecho a la integridad física y moral, derecho a la libertad individual. Asi como vulneración del derecho al honor y a la propia imagen, y al derecho a la libre circulación.

Entre los razonamientos jurídicos más destacados por la parte demandante, a mi parecer, nos encontramos con que se obliga a la población a distanciarse y a usar mascarillas sin prescripción médica individualizada.

Asimismo el demandante indica que tanto el uso generalizado de mascarillas como el distanciamiento no se encuentran previstas en la Ley, art. 12 LO 4/1981, de 1 de junio , de estado de alarma, excepción y de sitio, por lo que al afectar a la libertad de movimiento solo pueden acordarse mediante el estado de excepción, art. 13 LO 4/1981 .

Estado de alarma frente al estado excepción y de sitio en pandemia

En uno de mis artículos anteriores ya reflexioné sobre la confusión jurídica a la que nos hemos visto sometidos al confundir este tipo situaciones. En este caso, sin que la parte entre en mas disertaciones; rechaza la declaración injustificada del Estado de alarma e imposición de medidas sanitarias en base a recomendaciones de la OMS que no es fuente de derecho español. Y como astucia jurídica me ha encandilado, la verdad. La desviación de poder como escudo protector para los ciudadanos.

El fiscal sostiene que ciertamente las decisiones de la Organización Mundial de la Salud, OMS carecen de fuerza vinculante. Sin embargo, la pertenencia de España a dicha organización por haber aceptado su Constitución firmada el 22 de julio de 1946, que entró en vigor el 7 de abril de 1948, conlleva asumir sus recomendaciones.

¿Somos conscientes de que nos gobiernan entes supranacionales y que lo hacen mediante la desviación de nuestros poderes soberanos que parecer ser “hemos cedido”? ¿Somos conscientes de lo sibilino de la redacción anterior? ¿Conoce alguien a las personas que allí trabajan, que tanto recomiendan, y que tanto poder ostentan?

Y digo yo; si hemos visto que nuestros dirigentes obedecen a entes SUPRANACIONALES, porque la firma de un documento de 1948 conlleva asumir ciertas recomendaciones… usando los mismos términos coloquiales del doctor Simón…estamos un poco vendidos ¿no? ¿Estos son los jefes de nuestro Jefe de Estado? ¿A cuantos organismos recomendadores más, estamos vinculados?

La demanda sigue sostiendo que no hay riesgo de colapso ni ha habido colapso; ( un poquito arriesgado esta argumentación desde el punto de vista técnico, ya que la carga de la prueba recae sobrela parte, y no sé como pensaba demostrarlo…) y sigue argumentando que en base al informe del médico que aporta que no se cumple el criterio de constitucionalidad en las medidas impuestas; pues el uso de las mascarillas tiene contraindicaciones y la distancia social lleva aparejada múltiples complicaciones (alteraciones del estado de ánimo, depresiones, suicidios, etc.)

Adiciona todo lo anterior con la existencia de un discurso injurioso contra las personas que no cumplan las antedichas medidas y pasan a ser calificados en los medios de comunicación social de criminales, e irresponsables.

Sólo un apunte al avezado lector, de esta su web. Sin entrar en cuestiones morales hemos presenciado bochornosos comportamientos hacia personas con enfermedad mental y afecciones del espectro autista que por prescripción médica debían salir a la calle; llegando al punto de tener que realzar su patología con un brazalete bien visible para no ser insultados por la calle. ¿En serio? ¿Sociedades avanzadas; decis?

Abogacía del estado y posición del fiscal ante la obligatoriedad del uso de mascarillas

Tanto la abogada del estado como el fiscal inciden en la falta de legitimidad activa que tiene la parte demandante pero en cuanto al fondo rechaza la vulneración de derechos fundamentales sin perjuicio de objetar que la obligación del uso de la mascarilla va acompañada de un determinado número de excepciones. Señala que la evidencia científica disponible con respecto de las características de la enfermedad COVID-19 ( Ministerio de Sanidad de España- CSIC. Informe sobre filtros de aire en diferentes sectores industriales y posibilidad de eliminación del virus SARSCOV2, 29 abril 2020) considera que la forma de transmisión del virus entre humanos ocurre por un determinado tipo de gotas que se emiten al toser, hablar y respirar por parte de una persona infectada, y que por su tamaño y peso están presentes en aerosoles a distancias cortas y medias y que tienden a depositarse sobre las superficies cercanas, por lo que las principales vías de transmisión del virus son la vía aérea y la vía de contacto.

Cualquier hilo argumental siguiente es de sobra conocido por todos nosotros, ya que no es más que una repetición de la narrativa oficial en la que vivimos, y que yo personalmente he asumido por criterio de autoridad, no porque sea capaz de verificar, ni de encontrar coherente las cosas que estamos viviendo.

Llevar mascarillas en España es obligatorio

El Tribunal Constitucional, en esta sentencia que he enlazado y que se puede estudiar sin mi sesgo, confirma la obligatoriedad del uso de mascarillas, tumbando cualquier argumento disidente en base a criterios médico científicos. Sobre el fondo del asunto, si el uso de mascarillas es una medida caprichosa o inútil o si cuenta con amparo racional, el Tribunal una vez sopesado el informe pericial de un médico crítico con la medida de las mascarillas, y los numerosos informes de expertos y centros oficiales, nacionales y extranjeros, termina la Sentencia concluyendo que:

A la vista de lo expuesto resulta patente que la intervención estatal en la libertad individual en el ámbito de la integridad personal física y moral mediante el uso de la mascarilla resulta proporcionada a los fines buscados: la protección de la salud de los ciudadanos considerados en su globalidad, así como una protección terapéutica no especialmente invasiva. Debe prevalecer el objetivo constitucional de protección de la salud de todos, art. 43 CE que comprende la integridad física y moral. Se reputa legitima la disposición ordenando el uso de mascarilla en razón de que, en el actual estado de conocimiento de propagación del virus Covid-19, es necesaria y proporcionada para alcanzar el fin de interés general de protección de la salud, al constituir una medida que puede contener la progresión de la pandemia. A ello no obsta el contenido del informe del Dr. Demetrio sobre posibles contraindicaciones de las mascarillas (falta de oxígeno, eritemas, rinitis, etc.) pues los hipotéticos riesgos siempre serán menores que el beneficio de la prevención obtenida

De la rigurosidad de la metodología de la comunidad científica de a pie, no dudo ni un ápice. Entre otras cosas, porque ellos mismos están debatiendo y revisando sus investigaciones de continúo. De lo que dudo es de las verdades absolutas que no dejan un hueco al pensamiento crítico. Debatir, cuestionar, investigar, buscar ¿no es símbolo de mejora? ¿De qué manera el sistema de incentivos en que vivimos (los retuits, los likes…) se ha convertido en un mecanismo para condicionar nuestro pensamiento?

La duda metódica es un método y principio para llegar a una base de conocimiento cierto, desde donde partir y cómo fundamentar otros conocimientos del mundo. René Descartes populariza este método en el siglo XVII.  Y un comité de expertos (anónimos) se lo cargó a principios del siglo XXI

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Demandas colectivas presentadas en USA contra China por el Covid 19

➡️ Demandas colectivas de EE.UU contra China por Covid-19

Para todos los que me conocen saben que este tema me apasiona; y que me encanta investigar cualquier cuestión de manera minuciosa. Máxime, cuando se trata de un hito histórico como el que estamos viviendo. La realidad es tan subjetiva, que sólamente es comparable al nivel de consciencia que tenga cada persona que me esté leyendo. Y aunque vivimos en el mismo mundo físico, la realidad personal, dependerá del desarrollo que cada ser esté experimentando.

Lo que quiero decir con todo esto, es que al igual que un niño de 6 años está viviendo la pandemia de modo muy ilusorio, entre fantasía y realidad, siendo su realidad muy limitada; le ocurre igual a determinadas personas según la información que consuman.

La información que tengamos o estemos dispuestos a digerir, es crucial para determinar que mi realidad será una u otra. Escuchar los boletines informativos de este país, dan mucha vergüenza. Son un baile de números sin sentido, y una continúa cantinela repetitiva para machacar el tema que en ese momento toque. En la actualidad llevan días intentando desconcertarnos con…os encerramos otra vez sí o no?

Mi compromiso, desde estos meses atrás, ha sido una búsqueda continua en saber qué está pasando. Y me creado mas de un conflicto familiar, y afectivo. Todo el mundo vive amordazado por el miedo. Pero bueno, parece que una vez pasado el primer encierro, ahora no suena tan descabellado cuestionar la narrativa oficial sobre la posibilidad de que no nos infectase un murciélago chino o que volaba por China.

➡️ Demandas colectivas por no contener el brote de coronavirus a tiempo

En realidad, mientras que en España, las noticias nos recitaban el recuento desatinado de contagios, ponderados por unos expertos inexistentes; en Estados Unidos se interpusieron cuatro las demandas colectivas contra China ante tribunales federales de los Estados Unidos por no haber contenido el brote de coronavirus y no haber notificado a la comunidad internacional del peligro que representaba.

Una de las numerosas señas de identidad del sistema judicial americano son sus acciones de clase (class actions): acciones colectivas iniciadas por una o varias personas de un grupo más o menos determinado de personas afectadas por un evento que, tras un procedimiento de calificación, con calificadas como “acciones de clase”, pasando a tener el resultado del procedimiento, normalmente un acuerdo entre las partes verificado judicialmente, efectos sobre todo el colectivo de afectados.

A mí personalmente es una figura jurídica que me impresiona bastante, y que echo de menos en España. A todos los que vierais en su día la película de Julia Roberts, “Erin Brockovich”; entendereis perfectamente, la fuerza que puede tener una demanda de estas características.

Y es que las demandas interpuestas contra el Partido Comunista Chino ante cuatro tribunales federales estadounidenses – Texas, Florida, California y Nevada- van desde los 6 billones hasta los 32 billones de dólares.

Algunas demandas versan sobre la base de que “supuestamente” el gobierno chino desarrollo el virus como un arma biológica ilegal para esparcir sobre el mundo. Reclamando una indemnización de 20 billones de dólares (18 billones 388 mil millones de euros) por su “temeraria e insensible indiferencia y por actos maliciosos”.

Aunque parece que el virus COVID-19 fue liberado en un momento no previsto e inesperado, fue preparado y almacenado como arma biológica para ser utilizado contra los supuestos enemigos de China, incluyendo, entre otros, al pueblo de los Estados Unidos”, afirma la demanda interpuesta por el abogado estadounidense Klayman.

Por su parte otra de las demandas colectivas ha conseguido reunir a 10.000 perjudicados, entre los que se encuentran empresas, familiares de fallecidos por COVID-19 y sanitarios que se han contagiado por falta de equipos protectores.

Por qué no dedicaron nuestros sistemas de información mas tiempo a desarrollar estas cuestiones es algo que me asombra.

Pagará China la factura mundial por el Coronavirus

Sobre el papel, las posibilidades de éxito de las cuatro demandas interpuestas parecen remotas por la existencia de la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera de 1976, que dispensa a los gobiernos extranjeros una inmunidad general frente a la mayoría de las demandas judiciales que contra ellos se puedan presentar en los Estados Unidos.

Sin embargo, según he investigado por la red hay ciertas excepciones. Una de ellas es la violación de convenciones y tratados internacionales. Desconozco bastante el derecho internacional, ya que mis conocimientos se limitan a lo estudiado en la carrera, pero cito literalmente que ;

La razón por la que China no tiene inmunidad es porque alegamos que han violado convenciones y tratados internacionales en cuanto a la creación de lo que es, en efecto, un arma biológica terrorista”, argumentó Klayman (abogado de las partes) a la revista Newsweek.

¿Podrá China escaparse a la jurisdicción de los tribunales americanos? Veamos quienes son los demandados en las demandas:

República Popular de China (RPC), La Comisión Nacional de Salud de la RPC, el Ministerio de gestión de Emergencia de la RPC, el Ministerio de Asuntos Civiles de la RPC, el Gobierno Popular de la RPC, el Gobierno Popular de la ciudad de Wuhan, El Ejército de Liberación Popular de la RPC, el Instituto de Virología de Wuhan (agencia del gobierno de la RPC), el Sr. Shi Zhengli, Director del Instituto de Virología de Wuhan (agencia del gobierno de la RPC), y el General Mayor Chen Wei, del Ejército de Liberación Popular de la RPC.

No cabe duda que todos los demandados citados, con excepción de los dos últimos, han de calificarse como “estado extranjero” de acuerdo con las previsiones legales.

Consideraciones finales

En el momento que escribo esta entrada están a punto de celebrarse las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Trump versus Biden; que no es, para nada, tema baladí. El futuro de estas demandas colectivas y del camino que tomará la humanidad los próximos años, puede verse muy afectado por esta disputa. Aunque personalmente ignoro, que lado me genera más incertidumbre.

También supongo, que este tema de las demandas empieza a despuntar; igual a medio plazo, China puede verse seriamente perjudicada por según que practicas, para el resto de sus iguales. La Historia nos lo dirá, porque lo que son los periodistas o medios de información españoles, no nos cuentan de la misa a la media. Apaguen sus televisores, no sirven para nada que no sea conectar Netflix, Movistar, HBO, Amazon…Palabra de jurista. Recomiendo ver The Boys en Amazon Prime (Les dará mas conocimiento del panorama político actual si le echan un poquito de imaginación).

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Posverdad; la indignación cómo heroína en Internet

Querida audiencia (escasa pero sólida):

He vivido estos días de pandemia, estado de alarma y confinamiento, muy reflexivamente. Cómo todos, he consumido información muy por encima de mis posibilidades neuronales. He intentado realizar pensamiento crítico con todas ellas, algo, que sólo es posible, cuando el tiempo hace acto de presencia.

Se han visto tal cantidad de fakes, algunas news, y otras directamente trolas, que me han dejado perpleja. Pero lo que más me ha sorprendido, es cómo esas cosas, me las pasaban personas aparentemente sensatas y sin trastornos emocionales.

Y es que la indignación, el odio y la rabia han dominado las redes sociales estos días. Miedo en definitiva; mucho miedo a perder lo que hemos sido hasta hace muy poco. Miedos a los cambios, a no saber que va a ser de nuestro trocito de precariedad consentida, miedo a lo que nos viene; miedo a incertidumbre.

Porque ansiamos certezas por encima de todo y pese a todo. Algo que genera mucha adicción; las certezas, lo blanco frente a lo negro, la exactitud, lo predecible, necesitamos saber que algo es seguro y no especulativo, y mejor, si me lo dice alguna autoridad competente, y no tengo que comerme mucho el coco.

Cuando la vida misma nos lleva demostrado a todos los que tenemos mas de 40 años, que vivimos una gran incertidumbre continuamente, y que la única certeza con la que contamos es nuestra serenidad trabajada por el paso de los años, la experiencia que te da la vida, el saber que también saldremos de esta, sin muchos daños cerebrales. Buscamos fuera lo que tenemos dentro.

Qué es la posverdad y qué tiempos estamos viviendo

Somos verdaderos adictos de las certezas, las necesitamos para tener cierta serenidad psicológica. Este hecho nos hace muy manipulables en un mundo eternamente cambiante e incomprensible. Estos días he visto los mismos estudios científicos que avalan la teoría del murciélago que infectó la sopa del contagiado cero, cómo los que sustentan el escape en el laboratorio de Wuhan.

Lo que hoy tengo cómo seguro, mañana probablemente me encontraré con una prueba irrefutable de la falsedad de tal hecho. Esto es lo que se conoce como posverdad; “Lo relativo o referido a circunstancias en la que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones que esto me genera, y mis propias creencias.”

Yo puedo creer ciegamente la teoría del murcielago y la sopa, porque psicológicamente, ansío tener la certeza sobre las solvencia que tienen las instituciones mundiales. Pero si se demuestra que hubo una fuga en el laboratorio, u otros intereses en este virus, siempre podremos decir, “que unos hechos alternativos sobre este episodio, provocaron la pandemia”.

Lenguaje mediático  de propaganda infinita

La posverdad se alimenta de la incertidumbre; y nuestro muro de Facebook es una bomba programada para esto. Esta incertidumbre vital, busca refugio en el cinismo, y se siente plena en nuestra hambre continua de satisfacción inmediata y capacidad de distracción.

Me explico, para poder elaborar un pensamiento complejo, se necesita cierto reposo, y coherencia en el contenido que leemos. Los telediarios ya no producen ese efecto, tienen un plano medio de 3,4 segundos, para que nuestro ojo no descanse, para que tengas algo nuevo que ver siempre. Pese a todo, existe cierta homogeneidad de contenido.

El feed de Facebook, Twitter, y los Whatsapps nos ofrecen contenidos inconexos, es una catarata de información inagotable e impredecible, un follón continúo donde los animales conviven con la bomba atómica, los políticos con los videos de gatitos, las recetas de cocina con el reclamo de test masivos para la población, la actualidad con los recuerdos, la fantasía con las fakes news. Y nos encanta, siempre hay algo nuevo que nos reclama.

El contenido en sí es lo de menos, nuestras emociones lo enturbian todo. Va a depender de la etiqueta que emocionalmente yo le tenga atribuida a la persona que comparte la información, para que en mi mente esto tenga cierta credibilidad. Y si no la tiene, aparecerá la indignación, y comenzará el circo, independientemente de la solvencia del contenido que me llegue. ¿verdadero o falso? ¿a quién le importa?

Se nos olvida que el acto de pensar en sí, es transformador. Pero nosotros estamos enganchados a trocitos de realidad inconexos, que se suceden delante de nuestras pupilas. El acto de desplazar el pulgar, y cargar más y mas contenido, leer más y mas Whatsapps, nos proporciona más y mas trocitos de nuestra realidad y más enganchados estamos.

Qué es la adicción a los contenidos

Hubo una época de mi vida laboral que tuve que trabajar con las adicciones y las personas que las padecían. Aprendí mucho del comportamiento humano. Solemos frivolizar pensando que estas enfermedades las padecen personas excluidas socialmente. Para nada, convivimos con nuestras adicciones socialmente aceptadas, día tras día.

Los adictos a la cocaína o al juego patológico, saben que son adictos al estado de ensoñación nerviosa que les produce la droga o el ritmo del juego que les obsesiona. Consumen para estar en un mundo perfecto, y precedible para ellos, completamente ajenos a la realidad.

Los adictos a las secuencias rítmicas y fragmentadas de las plataformas digitales creen que son adictos a la política, la actualidad o las noticias. Viven convencidos de estar al día y perfectamente informados, cuando en realidad vivimos todos enganchados al consumo irresponsable de contenidos falsos o manipulados, de productos inadecuados que nos engordan y enferman sin alimentarnos. (Veáse la cantidad de bizcochos guarrindongos cocinados esta pandemia).

Según un estudio de Counterpoint Research los usuarios pasan una media de 3 horas y media mirando el móvil, el 50% de los usuarios pasa 5 horas al día, y uno de cada 4 usuarios pasa 7 horas mirando el móvil. Casi todas las aplicaciones que miramos pertenecen a la misma empresa, cuyo negocio es investigar, clasificar y empaquetar usuarios para venderlos a sus auténticos clientes. Empresas de marketing, agencias de información, campañas políticas… (Nosotros somos el producto).

Conclusiones de esta abogada distópica

La información que consumimos no es neutral, está diseñada para perturbarnos emocionalmente. Debemos ser conscientes del escenario en el que vivimos y ejercer nuestro pensamiento crítico. Si algo te produce una indignación extrema no corras como un loco a reclutar correlegionarios de tu causa, espera un poco, indaga otras fuentes y debate con alguien cercano. A ser posible un ser querido, amigo o familia con otro punto de vista.

Si lo subes a las redes el algoritmo de recomendación, va a dar con usuarios cercanos a tí con un pensamiento muy parecido, y sólo conseguiréis más y más dosis de indignación. El miedo es un virus muy peligroso que no se cura con el aislamiento social, sino todo lo contrario. OJO.

Las tecnologías son maravillosas siempre que sepamos que están a nuestro servicio. Carecen de ética, de responsabilidad y de empatía porque no son humanas. Son meros instrumentos digitales a nuestro servicio. Nos han servido para acercarnos en momentos difíciles,porque hemos decidido utilizarlas para ello. No permitas que envenenen tu consentimiento. EL CONTROL DE TODO ESTO SIEMPRE LO TIENES TÚ. No asustes a otras personas con noticias de las que desconoces su origen.

¿Que valores quiéres repartir por la red? ¿Rabia y odio? Yo elijo, la cercanía, la comprensión y la empatía. He visto causas altruistas maravillosas, reparto de alimentos, mascarillas, tiempo para personas solas, terapias online, cursos gratuitos de contenido precioso. Tu puedes hacerlas viral, no te darán tantos likes cómo los contenidos conspiro-paranoicos pero te harán sentir mas tranquilo y conectado.

Y sí, saldremos de esta, cómo de todas las situaciones históricas convulsas, colaborando, y con mucho esfuerzo personal. La verdad de lo que está ocurriendo a otros  niveles, sólo lo sabremos con el tiempo; así que mas nos vale ser precavidos y responsables.

No dejes que te manipulen, aprovecha tu tiempo constructivamente.  Yo apuesto por una vida sencilla, llena de ilusión por pequeñas cosas, sientiéndome cerca de personas queridas y dispuesta a colaborar con quien me necesite. María Murciano Calderón.

P.D: Datos y cursiva del libro de Marta Peirano “El enemigo conoce el sistema” que ha inspirado este post y que recomiendo su lectura.

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5 cosas que seguramente no sabías del Reglamento General de Protección de Datos

Vivimos en el siglo XXI y, como tal, la conexión a internet se ha convertido ya en todo un estándar que lo ha cambiado absolutamente todo. Su revolución ha sido tal, que han tenido que confeccionarse nuevos documentos legales para tratar de ofrecer seguridad a la ciudadanía, sobre todo en lo referente a la protección de sus datos personales, esos que ya valen su peso en oro en la red. Por eso mismo, desde hace unos años se instauró el Reglamento General de Protección de Datos, del que vamos a hablarte aquí.

Lo que no sabías del RGPD, y te interesa

Antes de entrar en materia, debemos aconsejarte que, para cualquier cuestión legal relacionada con esta materia, lo mejor siempre es contactar con un equipo de abogados especializado. Solo los profesionales en Derecho pueden ofrecerte el asesoramiento adecuado cuando tengas dudas sobre esta materia, por lo que te aconsejamos que, en situaciones así, acudas a equipos como el de https://abogados-de-madrid.net. Cuando se trata de leyes, dudas legales y cualquier procedimiento legal, debes buscar siempre el apoyo de personal que domine el sector, como ellos.

Ahora bien, dejando a un lado la posibilidad de contar con ese tipo de expertos para que puedan hablarte largo y tendido sobre el RGPD, e incluso qué implicaría esta ley si montaras un negocio online, vamos a centrarnos en 5 aspectos curiosos de este reglamento que afectan a todos y cada uno de los miembros de la comunidad digital. Como cibernauta, y también como persona, te interesará saber estas cosas que no son de conocimiento común, pero que conviene tener muy en cuenta.

Tienes derecho a la desconexión digital

En más de una ocasión, seguramente hayas terminado tu jornada laboral, llegado a casa para relajarte un poco y, al momento, hayas recibido un mensaje de WhatsApp del grupo de trabajo. Uno de tus compañeros o tu jefe comenta algo del trabajo que queda pendiente para el día siguiente, y comenzáis a hablar del tema, perdiendo algo más de tiempo en algo relacionado con el ámbito laboral.

Puede que no lo sepas, pero, según el Reglamento General de Protección de Datos, todo trabajador tiene derecho a descansar fuera de su horario de trabajo legal. Es decir, no tienes por qué responder a ese mensaje, ni tampoco se te tiene que exigir. De lo contrario, se estaría cayendo en el incumplimiento de esta ley, con las correspondientes repercusiones legales que esto podría tener.

Nuevas medidas de protección de privacidad frente a medios de comunicación

Los medios de comunicación siempre van en busca de la fuente de la información para poder elaborar sus historias. Con la implantación del RGPD, la ley ofrece a las personas mecanismos adicionales para defenderse y evitar cualquier intromisión en su privacidad digital por parte de los medios.

De hecho, este reglamento ha establecido una regulación del impacto tanto de los medios tradicionales como de los nuevos, tan fomentados por el entorno digital, ofreciendo a los usuarios la posibilidad de ejercer sus derechos de protección también aquí. Es decir, ahora podrás blindar tu información en portales online de medios para que no se pueda acceder a tus datos. Algo que, visto con lógica, es absolutamente fundamental.

Los partidos políticos pueden acceder a tus datos

Al contrario de lo que podría parecer, los partidos políticos si tienen derecho a acceder a varios de tus datos personales, recabando la información para aprovecharla para su beneficio, siempre y cuando sea con fines de campaña electoral. Es algo que podría poner los pelos de punta a cualquiera, pero para lo que también hay que hacer ciertos matices para entender su alcance real.

Sí, pueden acceder a tus datos; pero solo a aquellos que están disponibles en fuentes accesibles al público en general. Es decir, no pueden acceder a un fichero privado para obtener información del usuario que no sea accesible para cualquier otra persona. Es bastante menos invasivo de lo que podría parecer en primera instancia. Además, gozan de la ventaja de que las campañas electorales no son consideradas actividades comerciales, por lo que tienen libertad para actuar.

La conexión a internet es un derecho universal

Uno de los puntos más importantes del RGPD, dado que además conecta con algo que es ya una afirmación a nivel global. El acceso a internet es ya considerado como un derecho universal, aunque siga siendo algo regulado por instituciones privadas. Es algo que se refleja, concretamente, en el artículo 81.3 de este reglamento que lleva ya varios años en vigor.

De hecho, es debido a este artículo por lo que cada vez se están poniendo en marcha más acciones para facilitar la conexión a personas mayores. Su objetivo es que todo el mundo no solo pueda, sino que también sepa cómo conectarse a internet y aprovechar todo lo que el océano digital puede ofrecer al mundo.

Derecho a acceder a datos de un cercano fallecido

Los herederos de un fallecido ya no tienen que acudir a la Agencia Española de Protección de Datos para obtener la información que sea necesaria, ya que el RGPD establece que tienen derecho a hacerlo sin problemas. No obstante, si el fallecido estableció su deseo expreso de no conceder ese derecho de acceso, entonces no podrán hacerlo.

Es muy probable que no conocieras estas 5 facetas del RGPD. Ahora, ya sabes hasta qué punto puede beneficiarte este reglamento pensado por y para proteger a las personas.

Por Juan Antonio Fonseca Serrano.